fbrn

Textos de Fernando Bruno

Twitter Rss

Houellebecq mira al arte contemporáneo

La Carte et le Territoire, la nueva novela de Michel Houellebecq, salió hace unos días en Francia. La catarata mediática que rodea siempre al autor ya comenzó. Las notas publicadas en estos días en los medios europeos replican irremediablemente todos los clichés incluidos en las anteriores notas sobre las novelas de Houellebecq: que se lo odia o se lo ama, que va de lo trágico a lo cómico, que si es reaccionario o revolucionario, que merecerá o no el premio Goncourt, que si hizo copy-paste o no de artículos de Wikipedia, que la polémica sobre todos estos temas se desatará prontamente. Nada demasiado sustancioso.

De todo el fárrago publicitario se puede extraer al menos una certeza: la novela de Houellebecq transcurre en el mundo del arte contemporáneo. Su protagonista, Jed Martin, es un artista; un pintor figurativo dicen algunos, un fotógrafo dicen otros. La novela relata su inserción en la compleja red de marchands, ferias de arte y críticos que gobiernan los circuitos artísticos.

Lo que aquí interesa es que el libro, bueno o malo, polémico o no, se ocupa del mundo del arte. Houellebecq, uno de los autores más promocionados de la actualidad, mira al mundo del arte. Una prueba más de que la presencia de los artistas y sus productos, de sus obras y de sus tendencias, se ha escapado completamente de los límites de un ámbito especializado.

Me gusta un comentario de Valérie Duponchelle, crítica de arte del diario francés Le Figaro, que vincula la edición del libro con la reciente inauguración de una muestra de Takashi Murakami en el palacio de Versalles (que viene a suceder, con bastante más éxito según puede verse en las fotos, al experimento realizado el año pasado por Koons y que comenté aquí). Murakami y Houellebecq, muestra la autora, no son más que dos personajes laterales en un universo gobernado por inversionistas y coleccionistas que cuenta con sus propios ídolos y normas.

Al respecto, Duponchelle propone “cinco artistas emblemáticos del sistema”: Jeff Koons, Damien Hirst, Maurizio Cattelan, Zhang Huan y Xavier Veilhan. Todos comparten una fuerte tendencia hacia la internacionalización y una activa participación en los medios periodísticos y en los mercados. Sus obras inundan sitios de la más diversa procedencia, ellos son famosos con aspiraciones de rock-stars.

Algo similar podría decirse de Houellebecq. En lo personal, espero la llegada de la novela. Independientemente de su calidad literaria, difícil de cuestionar a esta altura, su edición y todo lo que la rodea es uno de esos eventos que condensan de un golpe el momento en el que vivimos.